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Tiberias: esparcimiento y espiritualidad en un solo lugar

Mapa TiberiasCreo que Tiberias y el Kinéret no podrían concebirse la una sin el otro. O por lo menos no Tiberias, una ciudad que se extiende en la orilla occidental del único lago de agua dulce de Israel, que a su vez parece extenderse al infinito desde casi cualquier punto de la ciudad.

Vagar por el centro de Tiberias y sentarme frente al Kinéret por horas, sin querer hacer otra cosa o estar en otro lugar, ha sido una de las experiencias más liberadoras de mi vida. No dudes en seguir tus impulsos de imitar la calma del lago. ¡La introspección da resultados!

Tiberias es el perfecto punto de entrada a la zona de Galilea (HaGalil en hebreo), la región norte de Israel, y también una insuperable base de operaciones para cualquier excursión en la zona.

Conocido en español como lago de Tiberíades, mar de Galilea o lago de Genesaret, en hebreo Kinéret proviene de la palabra kinor (violín), debido a la forma del lago. Tiberias debe su nombre al emperador romano Tiberio, en cuyo honor fue construida por el tetrarca Herodes Antipas en el año 18 de la era común.

Si el trekking y las aventuras acuáticas no son tu fuerte, o si como yo aprovechas el final del invierno para visitar Tiberias, cuando los turistas aún no han invadido la ciudad, disfruta de un lugar de dos mil años de historia, gente hospitalaria y máxima simplicidad.

Kineret frente al balcon

Amanecer frente al Kinéret desde el balcón de “mi casa”

Qué hice en Tiberias

  • Disfrutar de la hospitalidad local

Mi estadía en Tiberias fue la segunda experiencia en un apartamento alquilado a través de Airbnb. Parte del interés de hospedarse en estos lugares es interactuar con la gente del lugar. Mis vecinos, sin saberlo, forman parte de las inolvidables memorias que guardo de esta ciudad.

Sin conocerme ni saber de dónde vengo o adónde voy, mi vecina me invitó a tomar un café mañanero. Luego de unos minutos de conversación, ya yo había recibido una invitación a visitar la tumba de rabí Meir Baal Hanes junto con su esposo y su hijo a punto de hacer bar mitzvah. Luego me invitaron a cenar: una de las comidas más espléndidas que he probado en muchos años, porque “Siempre hay algo que celebrar. Lejáim”, dijo ella al brindar.

Tumba Rabi Meir Baal Hanes, Tiberias

Entrada a la tumba de rabí Meir Baal Hanes

  • Recorrer el paseo Yigal Alon o HaTayélet en hebreo

“Dejarse llevar por el aquí y ahora” podría ser el estado de ánimo perfecto para una caminata a las orillas del Kinéret. Cafés, restaurantes y puestos de comida israelí, un poco más allá el Museo al Aire Libre Tiberias y antiguas sinagogas e iglesias complementan el paseo.

Kineret desde Hataielet

Vista del Kinéret desde el paseo Yigal Alon

  • Caminar por las orillas del Kinéret en las afueras de la ciudad

La experiencia de caminar en playas de agua dulce tras un cortísimo viaje a las afueras de la ciudad en carro o autobús es indescriptible. Si aún es invierno, date permiso para hundir los pies en el agua, o aunque sea las manos. Si es verano, nada que agregar.

  • Comer pescado del “mar” de Galilea

Aunque no soy precisamente una gourmet ni pretendo serlo, y por lo tanto mis criterios culinarios no son de confiar, diría que este almuerzo o cena es una parada obligada en Tiberias. Pero si andas en una onda más casera, el sabij fue mi favorito.

  • Caminar, caminar, caminar
Sinagoga El Senor, Tiberias

Restos de la sinagoga sefardí El Senor, construida en 1839

Y principalmente curiosear. Respirar aire puro. Pensar. Disfrutar de una de las cuatro ciudades consideradas sagradas por el judaísmo, junto con Jerusalén, Hebrón y Safed. ¿Se puede pedir más?

  • Planear mi próxima visita a Tiberias

Un sitio que no visité y guardo en mi lista de lugares sefardíes: el Museo-hotel Dona Gracia. Será una de las primeras paradas en mi próxima visita a Tiberias. La edificación es un homenaje a doña Gracia Mendes Nasi o Hanna Nasi, la criptojudía portuguesa de origen español que en el siglo XVI promovió la creación de un asentamiento judío en Tiberias y salvó de la Inquisición a miles de judíos “nuevos cristianos” españoles y portugueses. Hoy su memoria es parte de la larga historia de los judíos sefardíes.

Flores de Galilea
Fotografía: Yonatan Gan-El

Flores de Galilea Yonatan Gan-El

Flores de Galilea Yonatan Gan-El

¿Te animas?

Por Fanny Díaz

Fuentes e información útil

Página de la municipalidad de Tiberias

Mar de Galilea

Un poco de historia

12 Cool Things for Free in Tiberias

greydottedline

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Un alto en Givat Shmuel

Escultura Givat ShmuelMi segunda parada fue Givat Shmuel. Necesitaba un espacio para estar con los amigos de “antes”, escuchar el acento caraqueño, comer arepas, tequeños y hallacas fuera de temporada. Necesitaba sentirme protegida por una comunidad que quedó atrás, hoy repartida por el mundo, cuyos vínculos tratamos de conservar en Israel.

No intentamos levantar un gueto venezolano, como pudiera interpretarse. Lejos de esto. Pero no podemos tampoco olvidar quiénes somos, de dónde venimos, cómo hablamos, qué comemos. No podemos negarle a los que vienen atrás una herencia que ha atravesado continentes, una y otra vez, que se fortalece con cada intercambio y se hace única. Es Marruecos, tumbao caraqueño con jaquetía, Europa de posguerra y esperanza hecha vida en Venezuela, palabrotas de Maracaibo, aires del Ávila, recuerdos sin nostalgias. Somos muchos y uno. Ahora somos israelíes. Estamos en casa, pero sabemos que allá hay otra casa, otros afectos, tantos afectos. Que siempre nos veamos en alegría, como dice uno de los más bellos saludos sefardíes.

Venezuela en Givat Shmuel

Un rincón de Venezuela en Givat Shmuel

 * * *

Escultura Bajista Givat ShmuelGivat Shmuel es una pequeña ciudad en el Distrito Central de Israel, localizada en la zona este del área metropolitana conocida como Gush Dan, que comprende la ciudad de Tel Aviv y sus alrededores. Vecina de Petah Tikva, Bnei Brak y adyacente al campus de la Universidad de Bar Ilan, Givat Shmuel es un excelente punto desde el cual moverse en el Gush Dan, y por añadidura en el resto de Israel.

Es considerada una de las ciudades con mayor índice educativo de Israel debido al alto número de estudiantes que obtienen la certificación de matriculación (bagrut) de la escuela secundaria. Se habla también de su alta tasa de aliah exitosa –inmigrantes que se han mantenido en Israel por más de cinco años–, y se nota.

Uno de los detalles que más me impresionó fue el respeto con el que las personas hablan de su alcalde, quien a pesar de su responsabilidad cumple con las tareas que le asigna la sociedad de padres en la escuela pública a la que asisten sus hijos.

La vida en Givat Shmuel es sencilla, familiar y de estrechos lazos sociales. Un complejo de tres centros comerciales, un centro deportivo público, áreas verdes y mucha amabilidad conforman su día a día. Aunque es una ciudad joven y dinámica, da la impresión de ser un lugar para familias jóvenes y parejas recién casadas. Para quien esté interesado en la movida nocturna y tener diversidad a la hora de entretenimiento, esta ciudad no parece ser una buena opción, a pesar de su cercanía a Tel Aviv. Pero quien busque un lugar para sentirse en casa, tendrá aquí las puertas abiertas.

GivatShmuel2_Viejacasanueva

Nuevo urbanismo para una ciudad en expansión

Por Fanny Díaz

Fuentes e información útil

Página de la municipalidad | http://www.givat-shmuel.muni.il/

Transporte | https://en.wikivoyage.org/wiki/Givat_Shmuel#Q152641

Wikipedia (inglés) | https://en.wikipedia.org/wiki/Giv’at_Shmuel

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Viaje al fondo de Israel

Shuk Majane Yehuda

Shuk Majané Yehuda o Majné Yehuda, como diría un viejo jerosolimitano

Este recorrido comenzó hace mucho, con el sueño de reducir mi casa a una mochila y recorrer el mundo sin más dirección conocida que mi email. Algunas mudanzas después y varios años en Israel, el “modo sobrevivencia” era la regla. Uno de esos días en que todo parece ir mal, tomé la decisión de regresar a los sueños, porque creo que dejar que éstos mueran es –como diría Capote– tan doloroso como la muerte misma.

Cuando al fin logré reducir todo a dos mochilas, no a una como hubiera querido, súbitamente sentí la aprehensión a lo desconocido y a una de las más crudas incertidumbres: no tener domicilio conocido equivale en realidad a ser un sin casa, un homeless. Ahora, enfrentada a la realidad, el experimento perdía todo el glamour del que yo lo había investido. Aun así, mi propósito de recorrer Israel no estaba en cuestión.

Años atrás en el metro de Nueva York escuché a un sin casa decir “I am homeless but not hopeless”. Un gran mantra aun para quien haya decidido conscientemente quedarse sin domicilio conocido. La diferencia es que yo vivo en Israel, la tierra de los milagros, una casa grande a pesar de lo pequeño (o quizás precisamente por eso).

Uno de mis retos era (es) vencer la resistencia a pedir ayuda. Por supuesto, no pretendía ni pretendo vivir a expensas de mis amigos o potenciales conocidos de couchsurfing.com, pero la posibilidad de pedir que me recibieran por algunos días comenzó a ser un ejercicio de desprendimiento y humildad.

Jerusalén de oro

Mi primera parada fue Jerusalén. Un Shabat en la Ciudad Santa es el inicio perfecto de cualquier recorrido por Israel.

El domingo por la mañana fui al Kótel Hamaharaví (el Muro Occidental del Segundo Templo, o Muro de los Lamentos, como se le conoce), paseé por Jerusalén como una turista, dejé que la gente me hablara en inglés sin aclararle que, aunque mal y con acento, hablo el hebreo suficiente para resolver casi cualquier situación cotidiana. Dejé que mis anfitriones me sirvieran el almuerzo y me desearan un feliz viaje, una gran aventura, unos días más calmados.

Alguien podría creer que la escogencia de no tener casa es una privación innecesaria, pero creo que es más bien un ejercicio obligado para quien estuvo demasiado tiempo encerrada en casa.

Pronto pasará. Seguiré con mi propósito de viajar, solo que ahora entiendo el sentido del concepto de pied-à-terre. Pero esa es otra historia. Ya vendrá ese capítulo. Ahora hablemos de esta increíble aventura de salir a la calle. Hay un mundo allá afuera y mucho por descubrir.

Kotel Hamaharabi, Jerusalen

Como los pájaros, un momento de descanso frente al Kótel

Kótel Hamaharaví, Jerusalén

Detalle del Kótel

Yemín Moshé, Jerusalén

El histórico barrio Yemín Moshé, construido en 1892-1894

Book of Life, David Kracov

La obra del artista David Kracov, uno de mis paisajes favoritos en Jerusalén

Pieza de antigüedad, Jerusalén

Guiños plateados del Medio Oriente

MahaneYehuda_detalle_Viejacasanueva

Olores y colores del Shuk Majané Yehuda

Por Fanny Díaz

Información útil

Jerusalem.com/

Top 10 in Jerusalem

en.machne.co.il/

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